Suelo estar bien con tu idolatría...
Suelo estar bien con tu odio...
(Pero no hoy).
Quiero arañar tu voz para rasparla de mi mente.
Tu cabeza y la mia suelen ir a juego
(Pero no hoy).
Suelo estar bien con tu crueldad
Y con que siempre quieras ganar
Suelo estar bien con la risa contenida en la burla, intercalada con cariño.
No, no suelo ser tan generosa. Creí que lo sabías. ¿No sos mi igual?
Dame una moneda y yo te daré dos.
Así que, vamos, abofeteame con una sonrisa, mientras,
Todas las promesas contenidas en mi dedo meñique caen por inercia
y se amontonan sobre nuestros recuerdos.
y todas mis acciones son un signo de exclamación.
La expresión viva de la onomatopeya.
Odio ser el factor incorrecto en la ecuación.

