A veces enrollo y susurro mis palabras para que te lleguen más pequeñas
Y no se vea
Y vos no veas
El tiempo que puse en ellas
El miedo que puse en ellas.
A veces me encuentro pensando
En noches de lluvia pasadas
En otros poemas
En estrellas juguetonas
Que se esconden en la oscuridad.
A veces pienso
Que soy excesiva
Mi risa muy fuerte
Mis sueños muy largos
Mis pies demasiado fríos
Y desmonto cada pensamiento como si de un escenario de marionetas se tratase.
Pero eso se desvanece
En la nada
Al enredarme en tu cintura
Mientras los bosques avanzan
Y se alzan
Mientras las luces se hacen más lejanas
Y tu mano cubre las mías
Tan frías
Y arrullas al camino con una canción naciente
Entonces quedan
A lo lejos
Todas mis dudas
Todo reparo.
Y ya no hay mañana
O posibilidades
Solo estas vos
Lleno de calma.
Palabras susurradas, escondidas. Mi espacio de gritos escritos e historias insomnes. Porque toda historia merece ser contada y ninguna palabra debe quedarse atrapada entre los labios.
martes, 6 de marzo de 2018
Noche de tormenta
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