miércoles, 18 de septiembre de 2019

Grullas

Dicen que cuando juntas mil grullas podes pedir un deseo
Yo he regalado cientos de pedacitos de mi deseo
Baratijas
Un deseo que nunca será
Cuanto vale una grulla en tu mano?
He hecho grullas diminutas en papel de chicle
Pequeños trocitos de sueño
La milésima parte de tu deseo, balanceándose en tu mano
Las uñas que se juntan y me siento tan alejada de mi misma
Tan lejos del amor propio
Un poco estancada en un punto de tinta
Atrapada en esta luna en acuario
Como si me mirara en un caleidoscopio
O de papel de seda
O de pupilas ajenas
No me gusta la luna en acuario
Me hace sentir rara
Indiferente
Casi extranjera en mi piel
Quizás
(Quizás)
Debería mutar
Debería juntar mil grullas
Y dejar de pensar

jueves, 5 de septiembre de 2019

5 de septiembre

Hoy vi a un señor con una bufanda igual a la tuya.
No se parecía a vos, era más bajo, contextura más gruesa, pero era la misma  bufanda.
Exactamente igual a la que Cande guarda bajo su almohada. Tiene sentido, pensé, es 5 de septiembre y tiene sentido pensarte y verte en todo.  Y todo da vueltas alrededor de eso.
El pelo blanco. Los mates. La bufanda. El mantecol que te habría regalado. Papá te habría hecho papas fritas porque son (eran) tu comida  favorita. Aunque capaz estabas en Brandsen, seguro ayudando a Mariano o a Dari con la casa y rodeado por los primos.

 Sigue girando. El olor a cigarrillos, el "será hasta mañana" cada noche, los cuentos de incas, las tostadas con manteca y azúcar.
El otro día escuché a alguien decir que las piedras tienen vida. Hacia años que no escuchaba esa afirmación. Vos decías lo mismo, que las piedras vivían, sentían...una vida distinta, eso si, pero vida al fin. Recuerdo cuando dije eso en primer grado y la maestra llamó a mis padres.
Hoy, ya no creo que las piedras tienen vida, ya no creo que voy a ser una exploradora y encontraré el tesoro de Moctezuma...
Hoy, ya no se si podría quererte de la misma forma.
No se, estoy pensando mucho. A veces me pregunto qué pasaría hoy si estuvieras acá, tengo muchas cosas que cuestionarte, muchas cosas que me cuesta perdonarte y sin embargo te extraño tanto.

Casi casi, por un momento, en un impulso, toqué con mis dedos la bufanda de ese señor. No se parecía a vos, ya lo dije. Pero fue tan extraño ver esa bufanda en otro cuerpo. Es tan extraño septiembre, un septiembre más sin vos. Felices 80, abu. Te amo.