Palabras susurradas, escondidas. Mi espacio de gritos escritos e historias insomnes. Porque toda historia merece ser contada y ninguna palabra debe quedarse atrapada entre los labios.
No me sirve
Que me ames así, con bronca
Con enojo
A regañadientes
A las puteadas contra tu mente
Cómo si me hubiera clavado en tu pecho
Y no me pudieras arrancar
Todo empezó con un poema
Y hay un poema al final.