martes, 31 de julio de 2018

Martes

Por momentos el fantasma de tu boca me persigue
Para atormentar mis labios aletargados por la ausencia
Demasiado  martes en mi mente
Demasiado escorpio en tu luna
Y las hojas de libros que no leeré
(aunque debería)
lloviendo alrededor.
Yo solo quiero cubrir tus manos de besos
Yo solo quiero cubrir tus manos de margaritas
Y dibujar montañas y selvas en tu piel
cada vez que las palabras no me salgan
y los cuervos hundan su pico en mi cabeza
Y los picos hundan sus cabezas en mis cuervos

Demasiados pensamientos en un martes simple
Un poco lejos (quizás muy lejos) del bosque y su suelo de pinocha humeda
Lejos de las aguas limpias y las ideas fáciles y los planes locos...

Por momentos, por instantes
la tarde huela a naranjas y chocolate
Y se entonces que la tarde no es tan martes
Que hay un poco de arena en mis zapatos
Y un poco de bosque en mi lengua.
Que mi tauro y mi tierra tan timidos y verdes
no estan volviéndose tan locos de tanto sentir
Y que hoy
Después de todo
Hoy los cuervos no vendran.

           Lena~.

miércoles, 6 de junio de 2018

El no-tiempo entre tiempos

Si el tiempo es una percepción…Si los minutos no existen en realidad,
   Entonces puede ser que yo aún esté sentada afuera leyéndote en la galería, y vos me cuentes de muñecas que caen del cielo, atravesándolo como un meteorito, o sobre tardes en la laguna donde el sol ardía sobre la piel joven mientras pescaban ranas con las cañas apretadas entre las rodillas desnudas.
   Puede que me cantes bien bajito algunos tangos  o me recites los poemas que escribía tu tío, tomando mates amargos y de tanto en tanto, uno que otro dulce para mí. Parecías tener las respuestas para todo…
   Si el tiempo no es real y es puro invento occidental, entonces puedo abrazarte otra vez, insistirte para que bailes conmigo canciones ridículas de bailes ridículos (aunque siempre te niegues) y pedirte que me cuentes sobre esa vez que viste ovnis dando vueltas sobre la ciudad.
  En la realidad material existente, puede que mis moléculas estén todas juntitas todavía abrazadas a vos, o estemos atravesando en auto alguna provincia del norte, escuchando y cantando a gritos alguna canción de esos discos rarísimos de mil idiomas distintos de Marcos. Mis moléculas están acá y están allá, conviviendo en dos planos…juntas pero algunas aun te abrazan y otras no. Eso es el tiempo. Que estés y no estés.
Está tu voz y tu recuerdo y tus historias.
Estás en la garganta de tus hijos, atravesado.
Estás en mis ojos iguales a los tuyos. En la ceja de Lu. En tu libro favorito. 
Me gusta esta idea del tiempo.  Del no-tiempo
Que mis células puedan existir en dos momentos y así no extrañarte tanto. Que no importe si  a veces  me encuentro con que olvidé el sonido exacto de tu voz, o como arrugabas la frente cuando te burlabas con muecas de mis ocurrencias, porque un pedacito de mi sigue en ese lugar.
  El no-tiempo pasa (o no, porque ¿puede pasar lo que no existe?) y tus palabras siguen acompañándome porque recordar es mantener esa parte de mí que sigue en ese no-pasado ahí, mantenerme abrazándote, escuchando  tus historias, seguir en dos lugares al mismo tiempo, o dos momentos,  y creer de a ratos que aun estás acá y podes llegar en cualquier momento.
Quizás por eso no uso reloj.  Para que mis moléculas no se den cuenta de que están desafiando todo principio científico escapando al espacio y el tiempo. Si ellas no lo saben se quedan ahí, con vos.
Después de todo, si el tiempo no existe,
Entonces no hay hora límite para irse.

    Lena

sábado, 12 de mayo de 2018

Un poco de vos en la noche

Cuando se espesen nuestras ideas y tropecemos por calles desbaldosadas
Tratando de ser un poco mas jovenes
Tratando de pensar un poco menos
Inventando nuevas formas de amar
Quiero que tu nombre flote un poco
De a ratos
En un rinconcito de mi mente nebulosa
Y la noche sepa a sal, a alcohol y a humo
Y un poco a tu recuerdo
Y aunque yo quiera siempre
Que las ideas se adelgacen
Se callen,
Y revestirme,
Mudarme a una nueva piel
De lenguas y palabras mordidas y atragantadas
Admito, quizas,
Un poco,
Pensarte.

jueves, 19 de abril de 2018

La prosa maldita: Cuerda floja

No tengo todas las respuestas
Y el futuro se desarma
Se cae
Como la pintura reseca de una vieja pared.
Tan sencillo
Como dar un paso atrás
No me gusta
No
(no quiero)
Guardar rencor
Ver arder las fantasías simples de la juventud
Culpar a otros por los pinchazos de las esquinas oxidadas de la realidad.

Cuando la vara con la que mides mi valor,
tan alta e inalcanzable como cúpulas de catedral
Caiga bajo su propia inmensidad
Lo hará también la sombra insondable de lo que fue
Las cachetadas del destino arderan una vez más
Y, acaso, si hay un dios
Tirará los dados una última vez.

martes, 6 de marzo de 2018

Noche de tormenta

A veces enrollo y susurro mis palabras para que te lleguen más pequeñas
Y no se vea
Y vos no veas
El tiempo que puse en ellas
El miedo que puse en ellas.
A veces me encuentro pensando
En noches de lluvia pasadas
En otros poemas
En estrellas juguetonas
Que se esconden en la oscuridad.
A veces pienso
Que soy excesiva
Mi risa muy fuerte
Mis sueños muy largos
Mis pies demasiado fríos
Y desmonto cada pensamiento como si de un escenario de marionetas se tratase.
Pero eso se desvanece
En la nada
Al enredarme en tu cintura
Mientras los bosques avanzan
Y se alzan
Mientras las luces se hacen más lejanas
Y tu mano cubre las mías
Tan frías
Y arrullas al camino con una canción naciente
Entonces quedan
A lo lejos
Todas mis dudas
Todo reparo.
Y ya no hay mañana
O posibilidades
Solo estas vos
Lleno de calma.

domingo, 18 de febrero de 2018

Para C

Tengo las palabras acumuladas como una pila de moneditas en un cajón
Lo siento y otras así
Palabras tristes
Para poner ojos tristes
Y no quiero eso.
No se como desenredarme de tu piel
No se como batallar
Contra tus brazos extendidos.
En las noches luminosas de jardines prestados
Donde nos perdíamos en miradas
Y yo le daba vueltas y vueltas al hilo de palabras no dichas
Que nos ataba
Caminando de puntillas
Entre el sí
Y el no
Podía decir
Sin miedo (o casi)
Que no dolia
Que no era nada
(Pero)
(Siempre hay peros)
Hoy
No puedo empujarte tan fácil
Y solo queda esta cosa extraña
Fría
Entre vos y yo
Quebrando el silencio.