Un hervidero de letras alborotadas y zarcillos de fuego
Arden mis ojos y todo lo que aún no vieron
Arde mi garganta
Mi boca llena de llagas
La palabra muerta y ausente
Pudriéndose
Lleno mís fosas nasales de eucalipto y agua
Me ahogo en el vaho sulfuroso del remedio dudoso y hereje
Lo hereje es lo que la historia quiere que sea hereje
Lo hereje es lo que perdió la batalla
Como yo la pierdo ahora y me agitó en la punta del cañaveral mientras el fuego llega y me llena los pulmones de ceniza.
La piel una brasa encendida contra otra.
La carne un tizon
Un cadáver de bosque
Un tronco fosilizado
Cómo arde la carne cuando la mente está llena de ideas...
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