Otoño que con furia se achica
Para tapar los huecos de la salamandra con leña de pino verde
Con ceniza mojada
La piedra cruge más no cede
Y no se rompe
Solo nuestra juventud y nuestras espaldas
Y las nueces que mordemos
Están húmedas y amargas aún
Oye si claman en la calle
Oye el fragor de la furia
Ese día el invierno se quiebra
Ese día mis huesos descansan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario